Cuando sientas amor hacia una persona, no la dejes ir, aunque estén a la distancia, algo muy sabio que digo es: "El amor es ciego y la locura lo acompaña". No importa las locuras que se hagan si en realidad las haces por amor y las locuras más hermosas, son las que se hacen cuando salen del corazón.
Dar amor, no significa entregar todo y no recibir nada. Tampoco des esperando nada a cambio, pero recuerda que si lo recibes, es porque a quien amas, también te ama. No des siempre el primer paso para solucionar un problema de amor, permite que te conquisten, y si eso pasa, no olvides que le interesas. Ama, pero ve a quien le entregarás tu corazón. Sueña, pero no con un mundo color de rosa, porque si tu realidad no es vivir en un castillo encantado con un príncipe, cuando despiertes de tu sueño, lo convertirás en frustración. Confía, pero no cierres tus ojos. El amor es dar, es compartir, es conversar, entregar, respetar, besar, acariciar, soñar, velar, rezar, confiar; pero no solo de ti, también debes de recibirlo. Y si no es así, no te hagas daño, tal vez por el momento no sientas que te daña y que te incomoda, pero todo tiene un límite y te cansarás de luchar por tener que ser dos al mismo tiempo. Y si esto sucede contigo, como sucedió conmigo, solo recuerda que: "Valiente no es el que tiene miedo", "Valiente es el que tiene miedo y lo enfrenta". Solo recuerda esto y ponlo en cada situación que te pasa en la vida, "Todos tenemos lo que merecemos" Si tu te mereces una vida así, sigue ahí y si no, se valiente.
Olvidar tu mirada quiero, y es cuando mas me miras... Olvidar tu rostro quiero, y es cuando mas me impactas... Quiero no soñarte, y eres mi continuo sueño... Alejarme de ti quiero, y es cuando más me acerco... Quiero verte fuera de mi, y es cuando mas adentro te llevo...
Cuando el sufrimiento es tan sutil, casi como una brisa permanente, que soportas y va sofocando tu sentir, tu vibrar, tu amar, ES DIFÍCIL OLVIDAR; si constantemente esa brisa te encuentra y te roza el alma, a donde te muevas te sigue y a donde voltees, la percibes; ES DIFÍCIL DECIR ¡No más sufrir!, porque entre más lo dices, entre más lo pienses, pareciera que como imán, atraes nuevamente aquella brisa que quema, recordando una y otras vez... QUE ES DIFÍCIL.
Querer no es suficiente hay que entregar hasta la razón a cada instante querer no es suficiente cuando se ama pues carecen fuerzas para dar mas faltan mas que las ganas y querer falta actuar y demostrar entregar, y congelar a quien amas con una mirada conquistando y llegando mas allá que cualquiera querer no es suficiente es necesario soñar para explorar lo inexplorado y llegar hasta el corazón, enamorándolo es tocar mas allá de la piel y sentir mas que un simple deseo para querer es necesario dos y para amar, solamente un corazón para querer no es suficiente intentarlo es necesario lograr llegar mas allá de lo antes entregado.
Para que estar... si no lo sabes, para que llorar... si no te conmueves, para que gritar... si no lo escuchas, para que soñar... si me despiertas, para que besar... si no lo sientes, para que pedir... si no lo entregas, para que reir... si a ti te enoja, para que planear... si no te importa, para que hablar... si tu lo ignoras; para que amar... SI NO TE TENGO.
No espero de ti la perfección, porque te respeto tal como eres, y no pretendo que no falles nunca, porque eres, como yo, un ser humano. No quiero saber todos tus secretos, sé que eres una persona aparte. Ni que cubras todas mis necesidades; porque comprendo que tienes esperanzas y sueños propios. No pongo en duda tu fuerza, porque sé lo lejos que has llegado, pero tampoco espero que tú lleves toda la carga, pues yo estoy aquí para llevarla contigo. No pido que conozcas todas las respuestas: sé que habrá veces que tendrás tantas dudas como yo. Sólo te pido que me cuentes como amiga cuando necesites apoyo o alegría, como socia en los sueños y el futuro, como consuelo cuando necesites olvidar el mundo exterior. Y te pido que recuerdes siempre lo mucho que te amo.
Se deja de querer, y no se sabe por qué se deja de querer. Es como abrir la mano y encontrarla vacía, y no saber, de pronto, qué cosa se nos fue. Se deja de querer, y es como un río cuya corriente fresca ya no calma la sed; como andar en otoño sobre las hojas secas y pisar la hoja verde que no debió caer. Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren; o como quien despierta recordando un camino, pero ya sólo sabe que regresó por él. Se deja de querer como quien deja de andar por una calle, sin razón, sin saber; y es hallar un diamante brillando en el rocío, y que, al recogerlo, se evapore también. Se deja de querer, y es como un viaje destinado a la sombra, sin seguir ni volver; y es cortar una rosa para adornar la mesa, y que el viento deshoje la flor en el mantel. Se deja de querer, y es como un niño que ve cómo naufragan sus barcos de papel; o escribir en la arena la fecha de mañana y que el mar se la lleve con el nombre de ayer. Se deja de querer, y es como un libro que, aún abierto hoja a hoja, quedó a medio leer; y es como la sortija que se quitó del dedo, y sólo así supimos que se marcó en la piel Se deja de querer y no se sabe por qué se deja de querer...
Y hay días en los que nada tiene sentido… Y la tristeza invade mi cuerpo, y no me deja ser...Y me hunde, casi hasta llegar al centro de la tierra, sin siquiera dejarme respirar… Pero a veces... no muy seguido... una pequeña sonrisa se asoma por mis labios, y mi espíritu me dice que hoy dormiré sabiendo que estoy viva, y que ese hecho tiene un valor inmenso… A veces mi mente no dice lo mismo que mi corazón, y al fin puedo sentirme feliz de hacer cosas simples, como escuchar música, salir a pasear, estudiar. Cuando lo dejo hablar, me cuenta que no hay que tener razones para estar bien con uno mismo ni con el resto… Solo hay que tener ganas... pero otra vez, cuando casi puedo sentir ese rayito de esperanza iluminando mi alma, algo ocurre conmigo, y comienzo a creer que nunca podré volver al menos, a tenerlo cerca… Una y otra vez me ocurre eso, y ya no sé cómo reaccionar, o qué hacer para parar la transición entre querer morir, y sentirse tan feliz de no poder guardar tanta alegría en el cuerpo...